
De madrugada el pasto húmedo.
Nuestras sombras pulcras reverdeciendo bajo el sol naciente.
La mirada tenue de los girasoles ilusos y la melancolía de la vereda solitaria.
Apareces de improvisto, lejana y sombría, con mi esencia difunta, ahogada en las bolsas del supermercado.
Y yo te sonrío de nuevo
desde mi burbuja con paredes de cemento.

me da hambre el nombre que elegiste, pero en fin...
ResponderEliminarsupongo que ahora invadire aun mas tus escritos, ya soy tu primera seguidora asi q estas frito!
sobre el texto, una imagen, un momento.. es claro...
eso seria